martes, 2 de marzo de 2010

Meditación


Concentra tu mente en medio de las cejas, en el lago sin límites de la paz.
Observa los ondulantes círculos de paz externa a tu alrededor.
Cuanto más atentamente los observes,
más claramente sentirás el oleaje de paz que se extiende de tu entrecejo a la frente,
de ésta, al corazón, y de él, a todas las células de tu cuerpo.
Ahora las olas de paz han dejado la playa de tu cuerpo e inundan el inmenso territorio de tu mente.
La inundación de paz sobrepasa ahora los linderos de tu mente
y se extiende hacia el infinito,
a tu alrededor, en todas direcciones.
Medítalo, vívelo, siéntelo
(4)Paramahansa Yogananda: meditaciones metafísicas, p. 73. Editorial Kier, Buenos Aires, 1961
Meditación

Muchas personas hablan de meditación y a veces no se sabe exactamente qué es. Podemos decir lo que no es: meditar no es rezar, ni relajarse, ni reflexionar, ni pensar. También es al mismo tiempo eso y mucho más.

Meditar es acción, es actuar y fundamentalmente meditar es estar consciente de este preciso momento con todos los sentidos, con todo el cuerpo, con la mente, con el espíritu, en el instante profundo del presente.

La meditación es un proceso integral, físico, psicológico y espiritual y proporciona armonía con el infinito. Nos vincula a lo más grande y a lo más pequeño. Para meditar es preciso aquietar la corriente del pensamiento, respirar profundo y relajarse. Con la meditación nos podemos unir al cosmos y podemos ir por los caminos de la convergencia universal.

Cuando practicamos la meditación, nos vinculamos con el infinito, con lo inefable que hay dentro de cada ser, con lo maravilloso que hay en el universo. La meditación nos permite reconocer que cada cosa que existe tiene conciencia y que nos podemos percatar del despertar, entendiendo que nuestra existencia es relativa, que nuestro espíritu es eterno, y eso nos abre a esa eternidad de esa conciencia cósmica que radica, que vive en todo lo que existe.

Lo ideal para meditar es buscar un espacio en el que nos sintamos cómodos y podamos disponer de unos minutos para sentir el sonido del silencio. Para sentirnos unidos a lo que nos rodea, con el foco de atención puesto en nosotros mismos, en la conciencia y en el espíritu.


Cuáles son los beneficios de la meditación.

A partir de la segunda mitad del siglo XX muchos científicos se han dedicado a estudiar los efectos de la meditación sobre el cuerpo y sobre la mente, y han encontrado muchísimas ventajas en la práctica de esta disciplina, entre otras:

· relaja el cuerpo,
· libera del estrés,
· mejora la salud física y mental
· propician un mejor rendimiento en todos los aspectos;
· disminuye la fatiga,
· disminuye la angustia;
· aumenta la expectativa de vida,
· mejora la memoria
· aumenta la sensibilidad sensorial.
· mejora el rendimiento intelectual.

Para disfrutar de la meditación, lo primero que debemos hacer es meditar y para meditar hay diversidad de técnicas.
La verdadera meditación no es técnica. La verdadera meditación es experiencia vivencial, experiencia auténtica de conexión del Uno con el Todo.



Comienza en este momento a meditar:

Percibe todos los olores del ambiente,
percibe los colores, siente tu cuerpo total y absolutamente,

observa todo a tu alrededor.
¿Qué está sucediendo?,
¿qué procesos estás observando?,
¿qué procesos estás percibiendo?,
¿qué sonidos hay?,
¿qué sabores tienes en la boca?,
¿qué estás pensando?

Deja correr la corriente de tus pensamientos.
Deja andar la corriente de tus pensamientos
y deja fluir
deja que tu pensamiento se canalice hacia ese fluir. ... ...

Estás meditando.


Otro ejercicio de meditación:



Concéntrate en un sonido.
Por ejemplo, puede ser el sonido de tu nombre.

Cómo suena tu nombre.
Repítela muchas, muchísimas veces,
bien sea en voz alta o bien sea calladamente.
Repite tu nombre muchas, veces.

Mientras tanto estás respirando suavemente,
estás sentado en una posición cómoda,
o estás acostado, o estás parado.

Puedes estar sentado en el piso con las piernas cruzadas,
en la posición que los yoguis llaman “postura del sastre”,
respirando suavemente,
totalmente en relajación,

estás consciente de todo.

Sigue repitiendo tu nombre,

estás meditando.

Meditar es algo más que relajarse, más que reflexionar y más que pensar. Ya hemos visto los beneficios de la meditación. Hay muchas técnicas tradicionales para meditar. Todas son excelentes. Lo importante no es la técnica sino la acción de meditar en sí misma. Para meditar te puedes concentrar en un sonido, en una palabra, en un objeto o en un color. Todo ello para comenzar a conectar porque después de realizarse la conexión, el pensamiento cesa y la meditación se hace inefable, presente.

Puedes empezar también a meditar centrando la atención en algún símbolo o en un mandala. También puedes meditar disfrutando de palabras poéticas y hermosas dichas por alguna persona significativa o pensadas por ti.

Te voy a dar una meditación para que la disfrutes:
La risa inundó mi corazón
y de pronto desapareció la tristeza que sentía.
Con el silencio de la risa, apareció una luz que iluminó todo el horizonte de mi corazón.
Junto a la luz, llegó una hermosa presencia
que me trajo más luz y más esperanza.
Un panorama de belleza se tendió ante mí,
se tendió como un manto que me acaricia la piel .
Y así pude ver el horizonte, el cielo, el sol, los árboles,
y todo el paisaje cálido que me inspiraba esa presencia.
Aún puedo palpar la etérea luminosidad de ese paisaje.
Estoy vivo aquí y ahora.

Hay muchas formas de meditar; sin embargo, la forma fundamental es estar , ser en silencio con uno mismo. El mejor maestro de meditación eres tú mismo, porque muchas veces andamos buscando cosas fuera, cuando en realidad están dentro de nosotros.

A veces les exigimos a los demás más de lo que nos pueden dar y les pedimos sacrificios que nosotros mismos no estamos dispuestos a hacer. También podemos exigirnos demasiadas cosas. Por eso meditar es poner la atención de la conciencia en lo que está ocurriendo aquí y ahora . Quiere decir, por ejemplo, que si te estás bañando, te estás bañando. No estás pensando en otra actividad sino es en el bañarse. Si te estás lavando los dientes, te estás lavando los dientes.

La persona más importante de la cual se aprenden cosas es de uno mismo. No necesitamos ir tan lejos ni hacer tantos cursos para alcanzar la sabiduría o la prosperidad, porque conociéndonos profundamente vamos a encontrar la verdadera fuente de la riqueza: nosotros mismos.
Por unos segundos descríbete cómo percibes que eres.
Aprende en este momento algo de ti mismo
y comienza a conocerte, a amarte.
Siente la profundidad de tu ser y vibra contigo mismo.
Siente tu corazón latir con fuerza, vibra con él, siéntete torbellino, huracán, viento, fuego, aire, agua, tierra, metal y madera.
Un ser en el Universo Infinito.
Un ser infinito en el Universo Pleno.
Estás meditando.
El Universo es hermoso y pródigo
Respira profundo,
relájate suavemente, entrégate al momento.

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